Guía del Cuidador para Medicamentos y Proceso de Envejecimiento (Caregiver’s Guide to Medications and Aging)

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Medicamentos: Una espada de doble filo 

“Cualquier síntoma en un paciente anciano debe considerarse un efecto secundario hasta que se demuestre lo contrario.” 
Carta de calidad por cuidados de largo plazo de Brown University, 1995 

La medicina moderna ha contribuido a ciclos de vida más extensos, una salud mejorada y ha mejorado considerablemente nuestra calidad de vida en general.  Los medicamentos son el tratamiento más común para muchas enfermedades y condiciones vistas en personas mayores y en personas con incapacidades. Las medicinas hoy en día no solo tratan y curan las enfermedades que no se podían tratar hasta hace solo unos años, sino que también ayudan en la diagnosis temprana de la enfermedad, previenen de enfermedades amenazantes para la vida, alivian el dolor y el sufrimiento y permiten que las personas con enfermedades terminales vivan de manera más cómoda durante sus últimos días. 

Sin embargo, para adultos mayores y personas con incapacidades, los medicamentos de venta con receta, de venta libre, las drogas sociales como el alcohol y remedios/medicinas alternativas y herbales, pueden ser una espada de doble filo. Cuando no se utilizan de manera apropiada, efectiva y segura las medicinas pueden tener consecuencias devastadoras.  

Los cambios que ocurren con el envejecimiento e incapacidad hacen a las personas más propensas a sufrir problemas relacionados a medicamentos (MRP). No obstante, las investigaciones han demostrado que los problemas relacionados a medicamentos a menudo se pueden prevenir. Los cuidadores juegan un papel clave en ayudar a identificar cuando está presentándose un MRP posible o real. Esta asistencia puede ayudar a prevenir las consecuencias costosas y negativas no deseadas del uso de medicamentos, como una admisión a hospitales de cuidados agudos, instalaciones de vida asistida u hogar de ancianos. Aproximadamente un cuarto de todas las admisiones a hogares de ancianos se debe, por lo menos en parte, a la incapacidad de tomar un medicamento correctamente. 

La investigación ha demostrado que un alto porcentaje de cuidadores ayudan a sus amigos o a parientes a administrar los medicamentos. Los cuidadores de personas con la enfermedad de Alzheimer y otros trastornos de memoria reportan comúnmente problemas en hacer que sus familiares o amigos tomen los medicamentos a tiempo, en la cantidad correcta y según se lo disponga. En las encuestas los cuidadores a menudo reportan que su información de los medicamentos de su ser querido, sus usos previstos, instrucciones de uso, efectos secundarios, posibles interacciones, es mayor a la información que poseen los mismos receptores de cuidados. 

Cuando los pacientes, cuidadores, médicos y farmacéuticos funcionan como un equipo, se pueden evitar los problemas relacionados a medicamentos, contribuyendo a mejores resultados y un funcionamiento diario mejorado. Esta hoja de información sirve como una guía del cuidador para uso de medicamentos y ofrece consejos sobre qué hacer con respecto a los desafíos de dicho uso. 

Preguntas acerca de los medicamentos para médicos y farmacéuticos 

Una responsabilidad de los pacientes y sus cuidadores es prepararlos completamente para las citas médicas. Antes de las visitas, escriba todo acerca de lo que quiera hablar, incluyendo preguntas importantes relacionadas a los medicamentos.  Tome notas durante las citas y revise las notas después de la cita. Puede que tenga preguntas adicionales que hacer a los médicos y farmacéuticos como, por ejemplo:  

  • ¿Por qué se receta esta medicina? 
  • ¿Cómo funciona la medicina en mi cuerpo? 
  • ¿Cómo se espera que me sienta una vez que comience a tomar esta medicina? 
  • ¿Cómo sabré si la medicina funciona? ¿Existe un periodo de tiempo típico luego del cual mis síntomas podrían mejorar? 
  • ¿Por cuánto tiempo tendré que tomar la medicina? ¿Necesitaré una reposición al finalizar esta receta? 
  • ¿Interactuará esta medicina con otros medicamentos, de receta y de venta libre, que esté tomando ahora? 
  • ¿Debo tomar esta medicina con las comidas? ¿Existe algún alimento o bebida que debería evitar? (Por ejemplo, el jugo de uvas puede interferir con la acción de ciertos medicamentos). ¿Es seguro beber alcohol mientras tome esta medicina? 
  • ¿Existe alguna actividad que debería evitar mientras tomo esta medicina? 
  • ¿Se puede masticar, triturar, disolver o mezclar esta medicina con otras medicinas? 
  • ¿Qué posibles problemas podría experimentar con esta medicina? ¿Cómo podría prevenir que ocurran estos problemas? ¿En qué punto debería reportar problemas con la medicina? 
  • ¿Qué debería hacer si olvido una dosis de esta medicina o tomo una dosis muy alta? 
  • ¿Cuál es el costo de la medicina recetada? ¿Existe una receta alternativa menos costosa? 
  • ¿Hay disponible una versión genérica de esta medicina? Si es así, ¿debo adquirir la medicina genérica en lugar de la medicina de marca? 
  • ¿Tiene información escrita acerca de la medicina que pueda llevarme a casa? 
  • ¿Provee la farmacia servicios especiales como entrega a domicilio o una revisión o recomendación exhaustiva de medicamentos? 

Cómo puede ayudarlo un farmacéutico 

Los adultos mayores, personas con incapacidades y cuidadores pueden enfrentar desafíos al tomar medicamentos. Resolver estos problemas puede conducir a resultados mucho mejores de las medicinas. Los consumidores y cuidadores deben alertar a sus médicos y farmacéuticos de cualquier dificultad que tengan al tomar medicamentos, incluyendo los siguientes: 

  • Memoria: Dificultad al recordar tomar los medicamentos. El farmacéutico puede facilitar una variedad de cajas de píldoras especiales u otros avisos que recuerden a un cuidador o a un adulto mayor tomar los medicamentos. Los dispositivos van desde dispositivos poco tecnológicos, como por ejemplo recipientes simples con compartimientos etiquetados para alimentos y hora de ir a la cama, hasta dispositivos altamente tecnológicos, como recipientes que emiten pitidos cuando es la hora de una dosis, o una tapa de botella que cuenta las aberturas de una botella recetada para indicar cuántas dosis se han tomado.  Para aquellos con trastornos severos de memoria, los cuidadores son clave para la administración apropiada de todas las medicinas. Adicionalmente, algunas organizaciones de servicios relacionados al envejecimiento ofrecen llamadas de teléfono recordatorias de medicamentos para personas mayores con problemas de memoria. 
  • Visión: Dificultad para leer etiquetas en etiquetas de recetas y productos de venta libre. Los farmacéuticos pueden facilitar etiquetas de recetas en letra grande. Los proveedores de cuidados de salud y cuidadores pueden leer la información en productos de venta libre para los consumidores con un trastorno de la visión. Los lentes de aumento pueden ser muy útiles. 
  • Audición: Dificultad para escuchar instrucciones de profesionales de cuidados de salud. Pedir a los médicos, enfermeras y farmacéuticos hablar más alto y/o tomar nota de información importante relevante al uso seguro de medicamentos. Los cuidadores también pueden ser “los oídos” de adultos mayores con trastornos de la audición. 
  • Destreza: Dificultad para abrir botellas, incapacidad para romper tabletas, problemas manipulando medicinas como por ejemplo gotas para los ojos, inhaladores para el asma y otras enfermedades pulmonares e inyecciones para insulina. Estos problemas son comunes en personas con artritis y ciertos tipos de incapacidades.  Hay disponibles tapas de botellas grandes y fáciles de abrir para medicinas de venta con receta. Si la dosis de una receta es la mitad de una tableta, el farmacéutico puede dividir las tabletas por usted. Los cuidadores son clave en ayudar con la administración de gotas para los ojos, medicamentos de inhalación, inyecciones y otras formas de dosis que exigen habilidades motrices finas. Nuevamente, las farmacias pueden facilitar hojas de instrucciones para la administración de medicinas. 
  • Ingestión: Dificultad para ingerir tabletas o cápsulas. Muchos productos de venta con receta y de venta libre están disponibles en una variedad de formas de dosis como por ejemplo líquidos, parches para la piel o supositorios, reduciendo considerablemente las dificultades asociadas con la ingestión. Pregunte a su farmacéutico acerca de formas de dosis alternativas.  
  • Logística de planificación: Planificar muchos medicamentos distintos a lo largo del día. Uno de los desafíos más grandes para personas mayores y cuidadores es convertir planes de medicamentos en rutinas diarias. Las cajas de píldoras especiales y otros avisos, descritos anteriormente, pueden ayudar. Es esencial que personas mayores y cuidadores diseñen un plan para la administración de medicamentos que se adapte a su plan diario. Por ejemplo, se pueden utilizar las horas de comidas o de ir a la cama como pistas para planificar los medicamentos si las horas de comidas y de ir a la cama se planifican con regularidad. Los médicos y los farmacéuticos pueden ayudar en el desarrollo de un plan que se adapte mejor a su horario diario. 

Demasiados medicamentos 

Un problema muy común asociado con el uso de medicamentos entre adultos mayores y muchas personas con incapacidades es el uso de varios medicamentos a la vez, también conocido como “polifarmacia”. La investigación ha demostrado que mientras más medicamentos toma una persona, mayor el riesgo de experimentar problemas relacionados a medicamentos. Para la mayoría de personas mayores, el uso de varios medicamentos es normativo. Muchas condiciones o enfermedades crónicas, diabetes, enfermedades cardiacas, enfermedad de Parkinson, artritis, incontinencia, presión sanguínea alta, enfermedades pulmonares, osteoporosis, enfermedad de Alzheimer exigen a menudo el uso de varios medicamentos. El enfoque debe ser la idoneidad, efectividad y seguridad de todos los medicamentos de venta con receta y de venta libre. Los cuidadores deben hacer preguntas acerca de cada medicamento, como, por ejemplo:  

  • ¿Es este medicamento realmente necesario? 
  • ¿Es el medicamento el más apropiado para la condición que se está tratando? 
  • ¿Será el medicamento un problema con otras condiciones médicas que ocurran al mismo tiempo? 
  • ¿El medicamento se está recetando a la dosis correcta? 
  • ¿Interactúa el medicamento con otros medicamentos? 
  • ¿Puede el medicamento tomarse correctamente basado en circunstancias específicas del paciente? 

Algunos de los desafíos que enfrentan los cuidadores que deben distribuir varios medicamentos por sus seres queridos incluye mantener cubiertas todas las recetas, especialmente durante fines de semana y días festivos y administrar los medicamentos recetados por varios médicos. Es esencial planificar con anticipación para reponer a tiempo las recetas; mantener un registro de medicamentos actualizado puede informar a los médicos de todas las medicinas recetadas por otros. El “cuaderno de un cuidador”—una carpeta de hojas sueltas mantenida por un cuidador, es una manera ideal de compilar información sobre diagnosis médicas, citas con el médico, preguntas e historial médico. Hable con su PCP (médico de cabecera por sus siglas en inglés) antes de hacer cualquier cambio de medicamento. 

Prevenir problemas relacionados a medicamentos 

Un paso importante para prevenir problemas es que los profesionales de cuidados de salud, consumidores y cuidadores entiendan qué significa problemas relacionados a medicamentos (MRP), para reconocer los signos y síntomas de MRP y para identificar los pasos apropiados que se puedan tomar para reducir la incidencia de estos problemas comunes y costosos. 

Es importante tener presente que los efectos de medicamentos pueden impactar de manera directa el funcionamiento diario de las personas mayores e incapacitadas. Estos efectos o “síntomas” de MRP pueden incluir:  

  • Somnolencia en exceso  
  • Confusión 
  • Depresión 
  • Delirio 
  • Insomnio  
  • Síntomas similares al Parkinson 
  • Incontinencia 
  • Debilidad muscular 
  • Pérdida de apetito 
  • Caídas y fracturas 
  • Cambios en el habla y la memoria. 

Cuando aparecen estos síntomas, deben considerarse como “indicadores de advertencia” para los cuidadores de que pudiera estar ocurriendo un MRP.  

Necesidad de nuevos medicamentos 

Este problema relacionado al medicamento ocurre cuando una persona presenta una condición médica que exige un medicamento nuevo o adicional, pero no se ha proporcionado ninguno. Ejemplos entre la población mayor e incapacitada incluyen sufrimiento y depresión los cuales a veces no se diagnostican, no se tratan debidamente o no se tratan. Con frecuencia, algunos profesionales de cuidados de salud asumen que estas condiciones son una “parte normal del envejecimiento”. Un tratamiento inadecuado del dolor y la depresión puede conducir a una reducción en el funcionamiento y participación en actividades sociales.  

Con frecuencia los adultos mayores no discuten todos sus síntomas con sus profesionales de cuidados de salud; muchos profesionales de cuidados de salud no evalúan adecuadamente todas las posibles enfermedades y condiciones.  Es esencial una evaluación apropiada por los profesionales de cuidados de salud de modo que los síntomas se puedan identificar y se pueda iniciar un tratamiento apropiado.  Los adultos mayores y sus cuidadores también deben sentirse cómodos de discutir sus síntomas con profesionales de cuidados de salud, sin importar lo sensibles que sean.  

Medicamentos innecesarios 

Este problema relacionado al medicamento ocurre cuando un paciente está tomando un medicamento que no es necesario dados los problemas médicos actuales del paciente, por ejemplo, ya no existe una razón médica válida para utilizar el medicamento. Adicionalmente, si un paciente recibe una terapia de combinación cuando una sola medicina pudiera ser igual de efectiva, entonces el paciente estaría recibiendo un medicamento innecesario. Los pacientes que están expuestos a medicamentos innecesarios pueden experimentar efectos tóxicos. El costo de medicamentos innecesarios también es algo a considerarse, especialmente para muchos adultos mayores que tengan ingresos limitados. 

Medicamento incorrecto 

Este problema relacionado al medicamento ocurre cuando una persona presenta una condición médica para la cual se toma un medicamento equivocado. Cuando un paciente no está experimentando los resultados positivos previstos de cierto medicamento, entonces puede que se haya recetado el medicamento incorrecto. Entre los ejemplos se incluyen una forma de dosis inapropiada, una condición que no responde al medicamento, un medicamento que no está indicado para la condición que se trata o hay disponible un medicamento más efectivo.  Los pacientes y sus cuidadores deben tener un claro entendimiento de qué esperar, y cuándo esperarlo al tomar medicamentos.  Cuando el resultado es distinto, se debe contactar al médico para informarlo de la situación. 

Una dosis muy baja 

Este tipo de MRP ocurre cuando un paciente presenta una condición médica para la cual se ha recetado muy poco del medicamento correcto o se ha tomado muy poco. Las dosis de medicamentos se consideran muy bajas si un paciente tiene una indicación apropiada para un medicamento, no está experimentando ningún efecto secundario del medicamento, y aun así no logra el beneficio deseado.  Cuando se receta el medicamento correcto y la dosis es muy baja, los beneficios del medicamento pueden ser mínimos o ninguno en lo absoluto, y puede resultar en efectos desagradables graves debido a un tratamiento pobre.  El simple hecho de ajustar la dosis y/o el intervalo de dosis puede mejorar los resultados clínicos. Nuevamente, los pacientes y sus cuidadores deben tener un claro entendimiento de qué esperar de sus medicamentos. 

Una dosis muy alta 

Quizás el problema más común relacionado a medicamentos entre los adultos mayores es cuando se receta el medicamento correcto, pero la dosis es muy alta. Este MRP ocurre con frecuencia en personas mayores debido a que los cambios físicos del envejecimiento pueden alterar la manera en la cual nuestros cuerpos procesan y reaccionan a los medicamentos. Por ejemplo, en un cuerpo que envejece, el hígado y los riñones pueden no eliminar fácilmente los medicamentos. Adicionalmente, los cambios en la distribución de grasa y músculo pueden hacer que los adultos mayores sean más susceptibles a eventos adversos por medicamentos. 

Estos cambios incrementan la sensibilidad de una persona mayor a un posible efecto adverso. Una “dosis normal” de una medicación puede ser una sobredosis para muchas personas mayores. Sin embargo, algunas medicaciones se utilizan en las mismas dosis tanto para adultos mayores como para adultos más jóvenes. Los medicamentos que actúan sobre el sistema nervioso central (SNC) son particularmente problemáticos ya que las personas mayores son más sensibles a los efectos adversos de estos medicamentos. Entre los ejemplos se incluyen antidepresivos, sedantes, antipsicóticos y algunos medicamentos para la presión sanguínea. Signos que indican que la dosis podría ser muy alta incluyen mareos, confusión, delirio, insomnio, síntomas similares al Parkinson, pérdida de apetito, caídas y cambios en la memoria. 

Si cree que la dosis de un medicamento podría ser muy alta o muy baja, o le preocupa cualquier problema relacionado al medicamento, póngase en contacto con su PCP (médico de cabecera por sus siglas en inglés) y farmacéutico antes de ajustar el(los) medicamento(s). 

ADR (reacciones adversas a medicamentos) 

Las ADR pueden presentarse cuando un paciente está recibiendo un medicamento considerado como inseguro sobre la base de: 

  • Las características del paciente 
  • Una reacción alérgica al medicamento 
  • Una interacción con otro medicamento o alimento 
  • La administración correcta del medicamento 
  • Una dosis del medicamento aumentada o disminuida muy rápidamente 

Las interacciones de las medicinas pueden producir efectos adversos incómodos o peligrosos.  Una interacción medicinal muy común involucra medicamentos anticoagulantes que pueden diluir la sangre incluso más cuando se combina con aspirina y algunos otros que alivian el dolor. Antes de recetar cualquier medicamento nuevo, el médico debe estar consciente de todos los otros medicamentos que el paciente puede estar tomando. 

No recibir los medicamentos 

Para que los medicamentos sean seguros y efectivos, se deben tomar en cierta dosis específica, en horas específicas y por un periodo específico de tiempo. Existen muchas razones del por qué los pacientes no reciben los medicamentos según lo recetado. Por ejemplo, un paciente puede percibir que el medicamento ha causado o que causará algún evento adverso, estar confundido acerca del por qué y cómo tomar el medicamento o encuentra que es inconveniente tomar el medicamento. 

El alto costo de los medicamentos y la cobertura limitada de medicamentos de venta con receta médica en seguros de salud públicos y privados son las causas principales del porque no toman sus medicamentos. El uso de medicamentos genéricos, si están disponibles, ayuda a reducir los gastos de su propio bolsillo. Muchas compañías farmacéuticas proveen de medicamentos gratuitos o descuentos especiales a personas con ingresos bajos. Llame a varios sitios buscando el precio más bajo; muchas farmacias igualarán los precios de sus competidores. Pida muestras a su médico. 

Algunos estados ofrecen programas de asistencia farmacéutica para adultos mayores con ingresos bajos que no sean elegibles por Medicaid. Los farmacéuticos pueden asistir a los adultos mayores a obtener medicamentos a través de estos programas. (Los cupones de alimentos y asistencia en alquiler pueden ser útiles poniendo a disponibilidad dinero adicional para medicamentos). Los cambios de beneficios de medicinas con receta médica para pacientes ambulatorios de Medicare que comenzaron en 2006 pueden también ofrecer asistencia con ciertos costos de medicamentos para personas de la tercera edad. 

“Natural” no significa necesariamente seguro y efectivo 

La venta de productos naturales en los EEUU está bastante desregulada. Las compañías que venden estos productos no tienen la obligación de demostrar su seguridad y efectividad. Algunos ingredientes herbales no están listados en el empaque o la lista puede estar incompleta o imprecisa, entonces puede que no sepa lo que está tomando. Aunque algunos productos herbales y otros productos naturales pueden ser beneficiosos en algunos casos, pueden tener efectos secundarios considerables y a veces impredecibles. Muchos productos herbales también interactúan con medicamentos de venta con receta y de venta libre.  Por ejemplo, el ginkgo biloba, utilizada frecuentemente para la pérdida de memoria, puede interactuar con anticoagulantes de la sangre, medicamentos para la presión sanguínea alta y algunos que alivian el dolor como por ejemplo ibuprofeno y naproxeno. Para evitar problemas con las medicinas herbales, hable con su médico o farmacéutico acerca de cualquier herbal que utilice o que considere utilizar. 

Los fundamentos del uso seguro de medicamentos 

  • Mantenga listas actualizadas de todos los medicamentos, tanto para usted mismo como para la persona que lo cuida. Lleve la lista con usted todo el tiempo (haga clic aquí para descargar una muestra del formulario de registro de medicamentos). Incluya en la lista drogas de venta bajo receta, medicinas de venta libre, vitaminas, otros productos nutricionales y remedios herbales. Comparta las listas con sus médicos o los médicos de la persona que esté cuidando. 
  • Algunos cuidadores deben preparar y administrar medicamentos inyectables, como insulina. Las inyecciones involucran el uso de una jeringa y aguja, la cual se puede insertar debajo de la piel o en una vena o músculo. Asegúrese de entender y que esté cómodo preparando la dosis apropiada y administrando la inyección. Las enfermeras en consultorios médicos y farmacéuticos pueden y deben instruirlo sobre las técnicas apropiadas para medicinas inyectables. 
  • Guarde todos sus medicamentos en un sitio designado en su hogar. Mantenga todos los medicamentos almacenados en conjunto en un sitio a no ser que estos requieran de refrigeración o tengan una etiqueta que indique “guardar en un sitio fresco”. Esto ayudará si ocurre una situación de emergencia y su médico necesita revisar todos sus medicamentos. 
  • Asegúrese de que sus medicamentos estén guardados y fuera del alcance de cualquier menor que pueda visitarlo, especialmente si no tiene recipientes a prueba de niños. Si cuida de alguien con problemas cognitivos o de memoria, asegúrese de que todos los medicamentos estén guardados de manera segura.  
  • No mezcle distintos medicamentos juntos en un recipiente; esto hará difícil o talvez imposible que pueda identificar sus medicamentos en una emergencia. 
  • Las medicinas deben guardarse en un área fresca y seca. No guarde sus medicamentos en un gabinete de medicinas en el baño o en la cocina ya que el calor y la humedad causan un deterioro. En su lugar, guarde sus medicamentos en un área designada de su dormitorio, comedor o sala de estar. 
  • Los medicamentos guardados en el refrigerador deben separarse de otros artículos en el refrigerador.  Considere mantener los medicamentos refrigerados en una caja o recipiente plástico en una ubicación consistente en el refrigerador. 
  • Los medicamentos tomados oralmente deben mantenerse separados de otros ítems que sean para uso externo únicamente, como por ejemplo cremas y ungüentos. 
  • Los medicamentos expirados (hay fechas de expiración en todos sus medicamentos) y cualquier medicamento que su médico haya descontinuado deben descartarse.  
  • Nunca comparta o dé sus medicamentos a otra persona. 

Compartir la responsabilidad 

El alcance y gravedad de los problemas que pueden presentarse con las terapias de medicamentos son tremendos. Para prevenir que ocurran estos problemas, los consumidores y los cuidadores, así como también sus profesionales de cuidados de salud, tienen la responsabilidad de asegurar un uso de medicamento seguro y efectivo. Todos los profesionales involucrados en recetar y distribuir, así como también el consumidor y el cuidador, deben considerarse miembros esenciales del equipo de cuidados de salud. El consumidor y el cuidador que alerta al médico o enfermera de la necesidad de cambios a la terapia de medicamentos juega un papel vital en obtener el mejor tratamiento. 

Las responsabilidades del consumidor y del cuidador se centran en una comunicación efectiva con el equipo de cuidados de salud. Esto incluye presentar problemas reales o posibles relacionados al medicamento de manera oportuna a profesionales de cuidados de salud y participar en la resolución de problemas. Antes de que esto pueda ocurrir, los consumidores y los cuidadores deben ser capaces de reconocer los posibles signos y síntomas de un problema relacionado al medicamento. Para adultos mayores, cualquier síntoma debe considerarse un problema relacionado al medicamento, hasta que se demuestre lo contrario. Cuando los síntomas interfieren con el funcionamiento diario y cuando la secuencia de tiempo del síntoma indica que fue causado por un medicamento, entonces se debe informar inmediatamente a un profesional de cuidados de salud. 

Los consumidores y los cuidadores comparten las responsabilidades expresando sus inquietudes, expectativas y cualquier falta de comprensión respecto a una terapia de medicamentos, y exigiendo respuestas a sus preguntas. Los consumidores deben ser capaces de presentar a los profesionales de cuidados de salud información precisa y completa acerca de las condiciones de salud. Es importante para los consumidores con nuevos problemas médicos describir completamente el problema, indicar desde cuándo ha sido un problema, si ha experimentado anteriormente el problema, cómo se inició, qué se ha hecho para aliviarlo y qué funcionó y que no funcionó. Para los adultos mayores con trastornos cognitivos, los cuidadores juegan un papel vital en reconocer los cambios en las condiciones de salud y describir de manera efectiva los problemas a los profesionales de cuidados de salud. 

Recursos 

Family Caregiver Alliance 
Centro nacional de cuidados 
(415) 434-3388 | (800) 445-8106 
Sitio web: www.caregiver.org 
Correo electrónico: [email protected] 
FCA CareJourney: www.caregiver.org/carejourney 
Family Care Navigator: www.caregiver.org/family-care-navigator 

FCA (Family Caregiver Alliance) busca mejorar la calidad de vida de los cuidadores a través de la educación, servicios, investigación y apoyo. A través de su centro nacional de cuidados, FCA ofrece información sobre temas sociales, políticas públicas y cuidados actualizados y facilita asistencia en el desarrollo de programas públicos y privados para los cuidadores. Para los residentes de Bay Area en San Francisco FCA ofrece servicios de apoyo familiar directos para cuidadores de aquellos con la enfermedad de Alzheimer, derrames, daños cerebrales, enfermedad de Parkinson y otros trastornos cerebrales debilitantes que afectan a los adultos. 

Otras organizaciones y enlaces 

NCPI (Consejo nacional sobre información y educación de pacientes) 
www.talkaboutrx.org 
Una coalición de más de 130 organizaciones comprometidas con un uso de los medicamentos más seguro y efectivo a través de una mejor comunicación y educación al consumidor. 

Centro para terapia de medicamentos y proceso de envejecimiento Peter Lamy, escuela de farmacéutica, Universidad de Maryland 
www.pharmacy.umaryland.edu/centers/lamy 
Crea programas y publicaciones incluyendo una serie denominada ElderCare Brochures, que pretende tratar las complejidades de los medicamentos y los varios estados de las enfermedades. 

The Senior Care Pharmacist  
https://www.ascp.com/page/journal 
Información práctica acerca del uso seguro de los medicamentos para personas mayores, incluyendo un directorio de farmacéuticos para cuidados de ancianos en todo el país, quienes se especializan en terapia de medicamentos geriátricos y las necesidades relacionadas a medicamentos únicas de los adultos mayores.  

ASCP (Sociedad americana de farmacéuticos consultores) y la Fundación de investigación y educación de la ASCP 
www.ascp.com y www.ascpfoundation.org 
La ASCP trabaja para promover la práctica de farmacéutica en cuidado de adultos mayores. Sus miembros gestionan la terapia de medicamentos y mejoran la calidad de vida de los pacientes que residen en instalaciones de cuidados asistenciales, cuidados subagudos e instalaciones de vida asistida, hospitales psiquiátricos, programas de hospicio y cuidados de casa y basados en la comunidad. 

Para información sobre Cobertura de medicamentos de receta de Medicare, visite www.medicare.gov y www.medicarerights.org. 


Por Kathleen A. Cameron, R.Ph., M.P.H. y revisado por Ron Finley, R.Ph. © 2016-2020 Family Caregiver Alliance. Todos los derechos reservados.

Date: 
Thursday, July 16, 2020