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El Hogar Lejos del Hogar: Reubicar a sus Padres (Home Away from Home: Relocating Your Parents)

Cuando ha visto envejecer a sus padres, tal vez haya tenido que enfrentarse a situaciones como éstas:

  • Viaja a visitar a sus padres durante las vacaciones y encuentra su refrigerador casi vacío, cuentas sin pagar y la casa en desorden.
  • Un vecino le llama para avisarle que su padre está deambulando por la calle sin poder encontrar la casa en la que ha vivido durante 30 años.
  • Su madre ha dejado de tomar su medicamento para la diabetes, por lo que su salud se ha visto gravemente comprometida.
  • Su padre, siempre tan independiente, se cayó y se rompió la cadera, lo que le impide subir las escaleras de su casa.

Si se produce un deterioro de las facultades cognitivas como consecuencia de la enfermedad de Alzheimer, de una demencia relacionada con ella o un cambio en una condición médica que requiere mayores cuidados, hay un motivo válido para preocuparse por el bienestar de sus padres. Es posible que sea el momento de considerar un traslado a un entorno más seguro.

Pero, ¿dónde debería él o ella vivir? A menudo, la primera idea es trasladar a su progenitor(a) a su casa, pero este cambio tan importante en la vida merece un estudio minucioso, y hay muchas alternativas que explorar. Esta hoja informativa ofrece consejos y resume las cuestiones que hay que tener en cuenta antes de tomar las decisiones importantes y difíciles en relación con la reubicación de su progenitor(a).

Primer Paso: Canales de Comunicación Abiertos

Una conversación abierta y honesta con su progenitor(a) y demás miembros de la familia es un primer paso fundamental cuando se trata de decidir si el traslado de su progenitor(a) a una nueva situación de residencia es lo correcto. Las reuniones familiares con su progenitor(a), su cónyuge, sus hijos, sus hermanos y otros miembros clave ayudarán a que todos compartan sus puntos de vista y le ayudarán a decidir la mejor manera de proceder. La comunicación efectiva entre todos los miembros de la familia es la piedra angular de un sistema de apoyo sólido para los padres mayores y todos los miembros de la familia involucrados.

Aunque algunas de estas conversaciones pueden resultar muy difíciles y emotivas, es preciso abordar varios temas. Juntos, la familia, incluyendo a sus padres, tendrán que hablar de:

  • Las opciones de residencia posibles
  • Tipo de cuidados personales necesarios
  • Finanzas
  • El papel de cada persona en la transición
  • Cambios en el estilo de vida
  • La ubicación del nuevo hogar

Las expectativas deben estar definidas y ser claras para todos los implicados. Lo siguiente puede ayudar a guiar sus discusiones.

El Nivel de Cuidados Necesarios

A medida que su progenitor(a) envejece, sus necesidades de cuidados cambian y en la mayoría de los casos se vuelven más difíciles. Es imprescindible desarrollar una estrategia de cuidados lo que requiere tanto funcionalidad como planificación. Consultar con un gestor de cuidados geriátricos o a un trabajador social puede ser beneficioso a la hora de considerar sus opciones y lo que usted podrá o no podrá hacer por su progenitor(a).

  • Evalúe si sus padres necesitan supervisión o asistencia constante a lo largo del día y cómo podría proporcionársela.
  • Determine qué actividades de la vida cotidiana (como comer, bañarse o ir al baño) puede realizarlo su progenitor(a) de forma independiente.
  • Determine cuán cómodo se siente al proporcionarle cuidados personales, como bañarlo o cambiarle la toalla para la incontinencia.
  • Evalúe su propio estado de salud y sus capacidades físicas para decidir si es capaz de cuidar a su progenitor(a).
  • Explore la disponibilidad de servicios como la atención a domicilio, los servicios diurnos para adultos, la entrega de comidas o un programa de visitas amistosas,
  • Investigue las opciones y arreglos a largo plazo como por ejemplo: si vivir con su progenitor(a) funcionara o no o si es esa su elección.
  • Determine el tipo de atención médica que necesitará su progenitor(a) y si su comunidad cuenta con médicos y servicios adecuados, incluyendo servicios de transporte.
  • A medida que pase el tiempo, considere la posibilidad de que se produzcan cambios en el estado médico o cognitivo de su progenitor(a).

Dinámica Familiar

Las familias están llenas de experiencias históricas, y muchos de sus sentimientos positivos y negativos sobre sus padres y otros miembros de la familia influirán en su decisión de trasladar o vivir con uno de sus padres. Sea honesto consigo mismo y no permita que los conflictos no resueltos o los sentimientos de culpa u obligación ejerzan presión sobre usted para que asuma más de lo que puede manejar.

  • Sea realista en lo referente a la importancia de los cambios de vida que el traslado de su progenitor(a) supondrá para usted, su progenitor(a), sus hermanos, su cónyuge y sus hijos.
  • Intente reconciliar los desacuerdos del pasado entre usted y su progenitor(a).
  • A la hora de decidir el traslado o la mudanza de su progenitor(a) a su casa, tenga en cuenta la opinión de su cónyuge, hijos, hermanos y otros miembros de la familia.
  • Llegue a un acuerdo con sus hermanos sobre la cantidad y el tipo de ayuda que puede esperar de ellos.
  • Recuerde que, a pesar de las posibles limitaciones cognitivas o físicas, su progenitor(a) es un adulto, tiene derecho a mantener la mayor autonomía y dignidad posible y debe ser el centro de cualquier decisión que se tome.

Family Caregiver Alliance ofrece útiles hojas informativas, Llevar a cabo una reunión familiar y Proveer cuidados junto con sus hermanos, que proporcionan información más detallada (vea la sección Recursos al final de esta hoja informativa).

Condiciones de Vida y Opciones de Vivienda

El trasladar a su progenitor(a) a su casa es sin duda una opción, pero usted y su familia deben tomar un momento para considerar también otros arreglos de vivienda. El tipo de vivienda que elija variará en gran parte en función de tres factores importantes:

  1. Las necesidades de atención de su progenitor (a),
  2. Las finanzas
  3. Las opciones de servicio y apoyo disponibles en su comunidad o en la de su progenitor(a).

A la hora de decidir dónde debe vivir un progenitor(a), los miembros de la familia deben dialogar, comprender y aceptar las ventajas e inconvenientes de vivir cerca de un pariente o de otro. A menudo, la elección del lugar puede provocar conflictos entre los miembros de la familia, ya que los que viven cerca del progenitor(a) suelen cargar con la mayor parte de la responsabilidad de su cuidado y pueden sentir que los que viven más lejos no ayudan lo suficiente. Por otro lado, los familiares que viven lejos pueden sentirse frustrados por no tener la oportunidad de participar más en los cuidados. Un diálogo abierto y un acuerdo sobre cómo compartir los cuidados locales y a distancia son fundamentales.

Muchas comunidades residenciales para personas mayores son propiedad y están gestionadas por organizaciones religiosas o de otro tipo con las que su progenitor(a) puede sentir una afiliación o interés. Consulte a su progenitor(a) si conoce a algún amigo que se haya trasladado a estas nuevas comunidades y averigüe si a su progenitor(a) le interesaría estar en la misma comunidad. Antes de tomar cualquier decisión, visite más de una comunidad con su progenitor(a), proponga ir a almorzar a la comunidad y haga un recorrido por las instalaciones, consulte el programa de actividades y el menú, y tome nota especialmente de cómo interactúa el personal con los residentes. Pregunte a los empleados de la comunidad cómo podría esta adaptarse a los intereses, aficiones y necesidades de transporte de su progenitor(a). Si la comunidad que está considerando es una categoría de centro con licencia, pida ver el historial de cumplimiento de las normas mínimas por parte del centro y el número y los tipos de quejas que se han presentado contra el centro.

La siguiente lista describe los diferentes tipos de alojamiento que pueden ser apropiados para su progenitor(a). Cada comunidad ofrece diferentes opciones. Recuerde que Medicare no suele cubrir estos gastos.

Otras Opciones

  • Vivir de Forma Independiente: La mayoría de las personas prefieren permanecer en sus propios hogares de ser posible. A veces, los recursos de la comunidad, como el servicio de reparto de comidas, las “visitas amistosas”, el servicio doméstico, el transporte u otro tipo de ayuda a domicilio, proporcionan el apoyo suficiente para que su progenitor(a) pueda permanecer en su hogar, en un entorno familiar. Sin embargo, tenga en cuenta que puede ser difícil que su progenitor(a) acepte este tipo de ayuda si siente que usted se entromete y que la asistencia no es necesaria. Estas cuestiones deben abordarse en una reunión familiar. Un pequeño apartamento, un condominio o una casa de una sola planta en su comunidad o cerca de usted podría ser también conveniente, con la ayuda y visitas de verificación de la familia. Compartir un apartamento o una casa con un amigo o familiar podría ser otra posibilidad. En algunas ciudades hay agencias que ayudan a organizar situaciones de vida compartida, por ejemplo:
  • Comunidades de Retirados de Formación Natural (NORC) o Pueblos, ofrece a sus miembros, generalmente un grupo de personas mayores cuyas casas están muy cerca unas de otras, servicios comprobados como la reparación del hogar, el transporte y actividades sociales/educativas. La afiliación es de pago y la organización está dirigida por voluntarios y/o personal remunerado. Se trata de un movimiento creciente en todo el país y para algunas personas es suficiente apoyo para permitirles permanecer en sus hogares.
     
  • Comunidad de Jubilados: Las comunidades de jubilados independientes suelen ofrecer apartamentos individuales en un entorno de varias unidades, con comidas en grupo, transporte, servicios de limpieza y numerosas actividades sociales y de entretenimiento organizadas. Los residentes son libres de ir y venir cuando lo deseen y mantienen su privacidad, pero con las ventajas de un entorno de grupo más amplio. Las comodidades y los precios varían de un lugar a otro. Algunos ofrecen acceso a una enfermera o a un enfermero. A medida que aumentan las necesidades de atención, se pueden añadir servicios adicionales (por ejemplo, ayuda para vestirse) a cambio de una cuota. Algunas comunidades exigen que los nuevos residentes sean móviles (no en silla de ruedas) al momento de la admisión. Algunos lugares ofrecen viviendas subvencionadas para personas con bajos ingresos, con estrictas limitaciones.
     
  • Centro de Atención Residencial (RCF): Estos centros son pequeños hogares en grupo (a veces denominados casa de pensión y cuidado u hogares de cuidado de adultos) que proporcionan supervisión, comidas y cuidados a personas que no pueden ser dejadas solas pero que no requieren cuidados de enfermería especializados. Los centros de atención residencial proporcionan asistencia para bañarse, arreglarse, comer, ir al baño y caminar, y también ofrecen actividades de socialización y recreativas. Las habitaciones pueden ser privadas o compartidas.
     
  • Centro de Vida Asistida (ALF): Las personas que son un poco independientes pero que necesitan supervisión y asistencia diaria con las tareas domésticas, la gestión de medicamentos y el cuidado personal deben considerar un centro de vida asistida. Los centros de vida asistida ofrecen habitaciones o alojamientos similares a un apartamento y proveer actividades sociales es una práctica común. Las comidas se sirven en un comedor compartido. El personal está disponible para ayudar con las necesidades de cuidado, como bañarse, arreglarse, comer o ir al baño, y los cuidados se organizan según las necesidades de la persona. El personal médico puede estar in situ o de guardia. El costo mensual de la residencia asistida se determina en función de los cuidados que necesite la persona y es muy variable en los Estados Unidos. Algunos centros de vida asistida están dedicados o incluyen un pabellón separado para quienes padecen la enfermedad de Alzheimer u otros problemas de memoria. Estas unidades de “cuidado de la demencia” o “cuidado de la memoria” ofrecen un entorno especial protegido con seguridad y actividades sociales y de otro tipo diseñadas para las capacidades de los residentes.
     
  • Instalación de Cuidados Intermedios (ICF): Este tipo de centro proporciona cuidados las 24 horas del día a quienes necesitan ayuda para bañarse, arreglarse, ir al baño y caminar. Las personas que se encuentran en estos centros no pueden vivir de forma independiente y necesitan cuidados de enfermería, aunque estos no se proporcionan las 24 horas del día. Los residentes suelen necesitar un nivel de cuidados menos elevado que el que se ofrece en los centros de enfermería especializada.
     
  • Institución de Enfermería Especializada (SNF): Comúnmente llamados hogares para ancianos, estos centros ofrecen servicios de enfermería las 24 horas del día y están diseñados para proporcionar altos niveles de atención personal y médica, como la administración de inyecciones, el control de la presión arterial, el manejo de ventiladores y la alimentación intravenosa a personas que no son autosuficientes. Las personas que viven en centros de enfermería especializada suelen necesitar ayuda para la mayoría de sus necesidades de cuidado personal; sería muy difícil proporcionar este nivel de cuidados en un entorno doméstico. Medicaid (Medi-Cal en California) puede ayudar a cubrir los costos si los residentes cumplen ciertos requisitos financieros y médicos específicos. Si el médico lo ordena, Medicare puede pagar una estancia de tiempo limitado tras el alta hospitalaria.
     
  • The Eden Alternative (o Invernadero) es un programa que se lleva a cabo en algunas residencias de ancianos del país para que el entorno se centre más en los mayores y sea menos institucional. Este programa está concebido para fomentar la mayor independencia e interacción posible entre los residentes y para que sea más parecido a un hogar. Se fomenta el contacto con las plantas, los animales y los niños.
     
  • El Programa para la Atención Integral (PACE) está diseñado para personas de 55 años o más quienes son certificados por el estado en el que residen, que son elegibles para una residencia de ancianos, pero que pueden permanecer en casa con un complemento de servicios de salud y de apoyo. A veces se denomina “hogar para ancianos sin paredes”, y esta opción de atención, cada vez más extendida, está disponible en muchas partes del país, aunque todavía no en su totalidad. La mayoría de los participantes tienen derecho a Medicaid.
     
  • Comunidades de Jubilación con Cuidados Continuos (CCRC) A veces denominadas “Cuidados de vida” Estas instalaciones tienen cuidados independientes, asistidas y de enfermería especializada, todo en un mismo lugar. Si el estado de salud de una persona se deteriora, no es necesario trasladarla a una nueva comunidad. Estas comunidades suelen ser bastante grandes y generalmente exigen una cuota de entrada importante.
     
  • Comunidades para Veteranos pueden estar disponibles en su estado, su oferta de atención cuenta con distintos niveles. Desde una vida independiente con servicios sociales y sanitarios de apoyo, hasta instalaciones de enfermería especializada, estas comunidades permiten a un veterano (o a su cónyuge) vivir en la misma comunidad.

Independientemente del tipo de centro que elija, asegúrese de visitar cada uno de ellos. No dude en hacer una gran cantidad de preguntas. En su visita preliminar del centro determine si está limpio, que huele bien, si el personal interactúa activa, pero amablemente con los residentes y si estos están satisfechos con su “hogar”.

Cuando su Padre se Muda a su Hogar

Cambio de roles familiares. Si usted y su progenitor(a) deciden que el mejor lugar para su estancia es su casa, tenga en cuenta que lo más probable es que la convivencia con su progenitor(a) provoque un cambio en los roles familiares. El progenitor(a) que antes era autoritario(a) puede volverse más dependiente: usted puede convertirse en el tutor que da indicaciones y controla muchos aspectos de la vida de su progenitor(a), a la vez que intenta preservar toda la autonomía posible para él o ella. Es posible que tenga menos tiempo para su cónyuge y para usted mismo. Puede que necesite que sus hijos le ayuden con más responsabilidades domésticas, incluyendo el cuidado de su abuelo(a). Estos cambios en los papeles pueden resultar ajustes difíciles para todos.

  • Juzgue si le resulta fácil convertirse en la persona que toma las decisiones y tiene la autoridad.
  • Si su progenitor(a) siente que ya no puede establecer las reglas, controlar su situación o teme perder la independencia, usted podría sentir que se resiste, pero asegúrese de que su progenitor(a) participe en el proceso de toma de decisiones y de escuchar sus puntos de vista y preferencias.
  • Cuando sea posible, permita la negociación en las actividades de toma de decisiones que ofrezcan una mayor posibilidad de una situación en la que todos salgan ganando.
  • Considere la forma en que su padre o madre puede contribuir a la casa, como por ejemplo cuidando a los niños, haciendo tareas sencillas o haciendo contribuciones financieras.
  • Piense en la disponibilidad de su cónyuge y de sus hijos para ayudar en el cuidado, y en su nivel de comodidad con respecto a la presencia de un abuelo(a) en el hogar, sobre todo si sufre demencia.
  • Piense en cómo se pueden adaptar los intereses tradicionales, las rutinas y las preferencias alimentarias de su progenitor(a), sin alterar innecesariamente sus propias vidas.
  • Establezca de antemano los arreglos financieros. En función de los recursos disponibles, ¿podrá su progenitor(a) contribuir a la alimentación y los servicios públicos?
  • Si tiene hermanos u otros familiares con los que su progenitor(a) se sienta cómodo, ¿puede acordar por adelantado que se queden con su progenitor(a), o alojarlo(a) temporalmente en su casa para que usted pueda descansar del cuidado o tomarse unas vacaciones?

Cambios en el estilo de vida. Probablemente usted y su progenitor(a) tengan estilos de vida muy diferentes. Los ciclos de sueño, las pautas y preferencias alimentarias, los calendarios sociales, los intereses y las actividades diarias pueden requerir ajustes para garantizar una transición fluida.

  • Hable y planifique cómo acomodar los horarios de cama, los horarios de siesta y los hábitos de sueño de todos los miembros de la familia en la casa.
  • Discutir qué tipos de alimentos se consumen en casa, cuándo hay que preparar las comidas y si se requieren dietas especiales y la forma en que se acomodará.
  • Determine si el consumo de tabaco o de alcohol será permisible.
  • Considere cómo puede apoyar para que la participación de su progenitor(a) en los círculos sociales continúe, como visitar a los amigos y asistir a un lugar de culto, y cómo se gestionará el transporte a estas y demás actividades.
  • Motive a su progenitor(a) a mantener aficiones agradables y seguras.
  • Considere si su progenitor(a) se podrá integrar plenamente en las actividades de su familia o si mantendrá una vida social independiente.
  • Piense en cómo afectarán a su progenitor(a) el nivel de ruido de la casa y el ritmo de actividad en general.

La pérdida de su tiempo. El cuidado exige una cantidad significativa de tiempo y es muy probable que afecte a su trabajo, su tiempo en familia, su tiempo personal y su sueño.

  • Establezca el tiempo que puede dedicar a las necesidades de atención de su progenitor(a). ¿Cuándo hará las llamadas telefónicas para las citas o para establecer los servicios necesarios? ¿Cuándo podrá llevar a su padre a las citas médicas?
  • Considere si necesitará hacer ajustes en su horario de trabajo actual y si su empleador está dispuesto a hacer esos ajustes.
  • Si va a reducir sus horas de trabajo, determine las implicaciones para su situación financiera, el ascenso profesional, el seguro médico y las prestaciones de la Seguridad Social y la jubilación.
  • Considere si tendrá tiempo para su cónyuge, hijos y amigos.
  • Si su padre requiere supervisión a tiempo completo, ¿quién se la proporcionará mientras usted está en el trabajo o asistiendo a las actividades de sus hijos?
  • Piense en el poco tiempo que tendrá para dedicarse a sus propias amistades, aficiones o ejercicio físico y en su necesidad de pasar tiempo a solas a diario.
  • Es normal que a veces uno sienta que está agotado y necesite encontrar una forma de descansar.
  • Busque la forma de organizar un descanso de las tareas de cuidado (“respiro”) y solicite la ayuda de sus familiares, amigos, un asistente remunerado o una agencia de cuidados a domicilio.

Su hogar. La vivienda debe ser adecuada, si quiere que su progenitor(a) se instale en ella. Debe haber suficiente espacio y una distribución que se adapte a un adulto mayor que pueda tener problemas de movilidad o de visión. La casa puede requerir adaptaciones especiales para que sea segura. Muchos de estos cambios no son costosos, pero requieren de tiempo y planificación para su implementación. Algunas familias consideran la posibilidad de ampliar su casa o de utilizar un “apartamento adicional” (o “unidad de vivienda complementaria”), es decir, una unidad modular totalmente equipada que puede instalarse temporal o permanentemente en el patio o en otro lugar del terreno. Las agencias de salud a domicilio y/o las agencias de la tercera edad pueden disponer de los recursos necesarios para realizar una evaluación del hogar en lo que respecta a las modificaciones del mismo y a las técnicas de elevación/transferencia seguras que se recomiendan para asistir mejor a su progenitor(a).

  • Evalúe la cantidad de espacio disponible y si cuenta con suficiente privacidad.
  • Piense en dónde dormirá su progenitor(a). Lo que el niño sentirá si tiene que ceder su habitación a un abuelo.
  • Si es posible, sitúe a su progenitor(a) en el primer piso para evitar las escaleras.
  • Considere los cambios importantes que podrían ser necesarios para adaptarse a cualquier discapacidad o problema de movilidad, por ejemplo, un baño y ducha accesibles en silla de ruedas, picaportes diferentes, interruptores de luz más bajos.
  • Determine qué dispositivos de ayuda pueden ser necesarios, como barras de sujeción en el baño, asientos de inodoro elevados, pasamanos y una rampa.
  • Si su progenitor(a) deambula y corre el riesgo de perderse, considere la posibilidad de utilizar cerraduras especiales, sistemas de alerta para puertas y otros dispositivos que le ayuden a mantener las puertas y ventanas bien aseguradas.
  • Inspeccione su casa en busca de peligros como cables colgantes, toxinas, superficies resbaladizas, sillas inestables o alfombras. Considere la posibilidad de instalar un dispositivo de desconexión de la estufa.
  • Instale luces brillantes, pero no deslumbrantes en todos los pasillos, y tiras adhesivas de bajo costo en los escalones y otras zonas potencialmente resbaladizas, como los baños y las duchas.
  • Ajuste los controles de temperatura para que la casa no esté demasiado caliente ni demasiado fría. Tenga en cuenta que, por lo general, a las personas mayores les gusta un ambiente más cálido, lo que puede afectar tanto a su comodidad como a las facturas de los servicios de electricidad.
  • Discuta cómo podría incorporar los muebles de su progenitor(a) a su casa.
  • Revise cómo se integrarán los animales domésticos existentes o nuevos en la situación del nuevo hogar.
  • Piense en la posibilidad de instalar un sistema o una alarma para que le avise cuando su progenitor(a) necesite ayuda.

Acuerdos Financieros

Es posible que la información financiera individual no se comparta entre los miembros de su familia. Sin embargo, si cuida a su padre o madre, podría ser necesario que se involucre más en sus finanzas personales, incluyendo el pago de facturas, el control de cuentas y la gestión de cuentas de jubilación o inversiones. Esto puede crear problemas con su progenitor(a) o sus hermanos, que pueden cuestionar su acceso al dinero de su progenitor(a) y el modo en que lo maneja.

  • Acuerde qué cantidad de dinero, si es que la hay, aportará su progenitor(a) para sus gastos de manutención. ¿Pagarán el alquiler, la comida y otros gastos?
  • Quizá sus hermanos se sientan resentidos por el dinero que quizá reciba. Hable abiertamente de los acuerdos financieros con sus hermanos para mantenerlos al tanto de los gastos nuevos y de las cuentas.
  • Llegue a un acuerdo entre su padre y sus hermanos sobre los gastos de su bolsillo.
  • Considere la posibilidad de preparar un documento legal formal, llamado Acuerdo de Cuidados Personales, en el que se describa cualquier pago que le haga su progenitor(a) por alojamiento o por sus servicios de cuidado.
  • Para ahorrar tiempo, investigue la opción del pago automático de las facturas recurrentes.
  • Busque servicios gratuitos o de bajo costo que ayuden con los trámites de Medicare para los adultos mayores.
  • Asegúrese de que los documentos legales están en orden, tales como el poder notarial duradero, el representante del beneficiario, las directivas avanzadas, (Ver la sección de recursos para la hoja informativa Planificación Legal para la Incapacidad.

Gestión de la Mudanza

Es probable que su progenitor(a) haya vivido en su casa actual durante muchos años y haya desarrollado fuertes lazos con la comunidad, la familia, los amigos, los proveedores de atención médica, la vida social y la rutina diaria. Empacar y mudarse de una casa es una tarea importante para cualquiera, pero para el adulto mayor que tiene décadas de recuerdos y posesiones, la mudanza puede representar un enorme desafío emocional. Separarse de este entorno familiar y confortable es difícil y puede causar una gran tristeza. Además, dejar la propia casa representa una disminución de la independencia y marca una nueva etapa de la vida. A menudo, la idea de empacar y ordenar décadas de historia, recuerdos y posesiones es lo suficientemente desalentadora como para retrasar incluso considerar la difícil decisión de mudarse. Pero hay ciertos recursos que pueden resultar útiles.

En algunas comunidades, hay empresas especializadas que, a cambio de una cuota, ayudan a organizar el traslado de una persona mayor a una nueva ubicación y se encargan de vender o regalar los muebles y posesiones que no necesite. También ayudan a empacar y desempacar. Independientemente de los servicios utilizados, en la mayoría de las familias los hijos adultos no dejan de cumplir un papel fundamental en esta tarea. La comunicación abierta facilitará el camino para superar estos desafíos.

Mientras ayuda a su progenitor(a) a empacar, hable de eso sentimientos difíciles, reconozca la pérdida que está viviendo y asegure que todos han tomado la mejor decisión posible. Deje tiempo y oportunidad para los recuerdos. Asegure a su progenitor(a) que seguirá participando en su vida, independientemente de los arreglos de vivienda; incluso en una nueva comunidad, debe asegurarse de que la calidad de la atención y los servicios cumplan con las necesidades de su progenitor(a).

Si su padre es propietario de la vivienda, considere la posibilidad de alquilarla a inquilinos. Los ingresos del alquiler pueden ayudar a sufragar los gastos adicionales en los que pueda incurrir la familia, o ayudar a pagar los cuidados prestados en otros entornos comunitarios, y además de ofrecer ciertas ventajas fiscales. Asimismo, el alquiler de la vivienda, en lugar de su venta, puede dar a su progenitor(a) un período de transición más largo para adaptarse a la nueva situación. La venta de una residencia que le perteneció mucho tiempo puede parecer muy definitiva, y puede agregar una dimensión más de ansiedad a la transición.

Su progenitor(a) necesitará tiempo para adaptarse a su nuevo entorno de residencia y a su nuevo papel en la familia. Su paciencia y apoyo ayudarán a que esta transición sea más sencilla. Un consejero externo también puede ser de utilidad. Para obtener más consejos sobre el traslado de su padre a una nueva situación de residencia, consulte la hoja informativa de la FCA Reducir su hogar: Una Lista de Verificación Para Cuidadores.

Recompensas

A pesar de los desafíos, muchos hijos adultos descubren que prestar apoyo y cuidados a sus padres es una de las experiencias más gratificantes que han vivido. Los padres contribuyen a la familia al compartir su pasado y se convierten en una parte integral de su hogar. Los nietos tienen la oportunidad única de aprender y absorber la historia familiar. Los cuidadores tienen con ello la oportunidad extraordinaria de corresponder a lo que su progenitor(a) les proporcionó en su momento.

Lecturas Recomendadas

Elder Care Made Easier (El Cuidado de los Ancianos Simplificado). Somers, M., 2006, Addicus Books.

How to Care for Aging Parents: A Complete Guide (Cómo Cuidar a los Padres mayores: Una guía completa), Morris, V., 2004, Workman Publishing.

Moving for Seniors: A Step-by-Step Workbook (Mudanzas para personas mayores: Un libro de trabajo paso a paso), Morris, B., 2001, Smooth Transitions.

The Essential Guide to Caring for Aging Parents (La Guía Imprescindible para el Cuidado de los Padres Mayores), Rhodes, L., 2012. Alpha Books (Penguin Group).

Recursos

Family Caregiver Alliance
National Center on Caregiving (Centro Nacional de la Prestación de Cuidados)

(415) 434-3388 | (800) 445-8106
Sitio web: www.caregiver.org
Recursos en español: https://www.caregiver.org/spanish/
Correo electrónico: info@caregiver.org
FCA CareNav: http://fca.cacrc.org
Services by State: https://www.caregiver.org/connecting-caregivers/services-by-state/

Family Caregiver Alliance (FCA) pretende mejorar la calidad de vida de los cuidadores a través de la educación, los servicios, la investigación y el apoyo. A través de su Centro Nacional de Cuidadores, FCA ofrece información sobre temas sociales, de política pública y de cuidados actuales y proporciona asistencia en el desarrollo de programas públicos y privados para los cuidadores. Para los residentes del área de la bahía de San Francisco, FCA ofrece servicios de apoyo directo a los cuidadores de personas con la enfermedad de Alzheimer, Ictus, Lesiones Cerebrales Traumáticas, Parkinson y otros trastornos debilitantes que afectan a los adultos.

HOJAS INFORMATIVAS DE FCA

Todas las hojas informativas de FCA están disponibles en línea en www.caregiver.org/fact-sheets. Por favor consulte los recursos relacionados a continuación para ver contenido en español

ORGANIZACIONES

AARP
601 E St., NW
Washington DC 20049
(888) 687-2277
https://www.aarp.org/

Administration for Community Living (Administración para la Vida Comunitaria)
U.S. Department of Health & Human Services
330 C St., SW
Washington, DC 20201
(202) 401-4634
https://acl.gov/

Aging Life Care Association: National Association of Professional Geriatric
Care Managers
(Asociación para el Envejecimiento de la Vida: Antes conocida comoAsociación Nacional de Gestores Profesionales de Cuidados Geriátricos)
https://www.aginglifecare.org/

Alzheimer’s Association (Asociación del Alzheimer)
225 N. Michigan Ave., Fl. 17
Chicago, IL 60601-7633
(800) 272-3900
https://www.alz.org/

Eden Alternative (Alternativa Edén)
P.O. Box 18369
Rochester, NY 14618
(585) 461-3951
https://www.edenalt.org/

Eldercare Locator (Localizador Eldercare)
Localizar Agencias de la zona sobre la tercera edad y otros recursos
(800) 677-1116
https://eldercare.acl.gov/Public/index.aspx

LongTermCare.gov
Herramienta de ayuda en línea “Find your path forward.”
https://acl.gov/ltc

Medicare y Medicaid
(800) MEDICARE
https://www.cms.gov/

National Center for Assisted Living (Centro Nacional para la Vida Asistida)
Ofertas para elegir una residencia de vivienda asistida: Guía del consumidor
https://www.ahcancal.org/Pages/default.aspx

U.S. Department of Housing and Urban Development (Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano de EE. UU.)
Housing Counseling Agency
451 7th St., SW
Washington, DC 20410
(202) 708-1112
https://www.hud.gov/

Village to Village Network
(617)-299- 9NET
https://www.vtvnetwork.org/

Preparado por Family Caregiver Alliance. Revisado por Brenda Klutz, B & R Klutz Consulting, LLC, anteriormente Directora Adjunta, Licencias y Certificación, Departamento de Servicios de Atención Médica de California. La financiación para esta actualización de la hoja informativa fue proporcionada por Genentech. Última actualización en 2012. 2003, 2012 Family Caregiver Alliance. Todos los derechos reservados.